martes, octubre 30, 2007

Mi Calabaza de Halloween

¡Hola aventureros! Mañana es Halloween, úna de mis celebraciones favoritas del año además de Navidad y mi cumpleaños (si ya se que estamos en México y también festejo el Día de Muertos).

Se pudieron dar cuenta que mi blog está un poco decorado, al estilo Halloween y también quiero comunicarles que el día de hoy en la noche estrenaré un nuevo Blog, La Sociedad de la Media Noche, dedicado a todos los temas paranormales, espantos y demás.

Como parte de la tradición en mi casa decoro todo de Día de Muertos y Halloween unos días antes, pongo mi ofrenda, papel picado, guirnaldas, motivos fantasmales y por su puesto, calabazas. Ah y no puede faltar el rico pay de calabaza :)

Les presumo la Jack O'Lantern (asi se les llama a estas calabazas) que hice este año con la cara de Jack Skellington, me tardé un buen rato haciéndola, pero creo que quedó bastante chistosa, y con su vela encendida se ve muy bonita. Sólo necesitan una calabaza de buen tamaño, mucha imaginación y ganas de llenarse las manos de jugo de calabaza.

Tiene su vela adentro justo como dicta la tradición.

Después de un par de horas de trabajo obtendrán algo así como la mía y muchas pepitas para rostizar. Hay incluso esténciles en la web y kits para el grabado de calabazas, si les gusta este rollo, tanto como a mí.

También como un breviario cultural, les traigo la leyenda de cómo surgieron las Jack 'O Lanterns y por qué son el símbolo del Halloween. Y en el post de mañana, el origen de esta fiesta que a mi me encanta.

Hace muchos, muchos años, un tacaño y pendenciero irlandés, llamado Jack, tuvo la mala fortuna de encontrarse con el diablo en una taberna, en la Noche de Brujas.

Jack, conocido borracho, había bebido mucho pero pudo engañar al diablo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago. El diablo se transformó en una moneda para pagarle al camarero, pero Jack rápidamente lo tomó y lo puso en su monedero.

Como Jack tenía una cruz en su monedero y el diablo no pudo volver a su forma original. Jack no dejaría ir al diablo hasta que le prometiera no pedirle su alma en 10 años. El diablo no tuvo más remedio que concederle a Jack su reclamación.

Diez años más tarde, Jack se reunió con el diablo en el campo. El diablo iba preparado para llevarse el alma de Jack, pero Jack pensó muy rápido y dijo: "Iré de buena gana, pero antes de hacerlo, ¿me traerías la manzana que está en ese árbol por favor?". El diablo pensó que no tenía nada qué perder, y de un salto llegó a la copa del árbol, pero antes que el diablo se diese cuenta, Jack ya había tallado rápidamente una cruz en el tronco del árbol. Entonces el diablo no pudo bajar. Jack le obligó al diablo a prometer que jamás le pediría su alma nuevamente. Al diablo no le quedó más remedio que aceptar.

Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar al cielo, pues durante su vida había sido un golfo, borracho y un estafador. Pero cuando intentó entrar en el espantoso infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta, pues no podía tomar su alma y no había lugar para un estafador como él ni si quiera en el infierno.

"¿Adónde iré ahora?", preguntó Jack, y el diablo le contestó medio enojado: "Vuelve por donde viniste". El camino de regreso era oscuro y el terrible viento no le dejaba ver nada, por lo que Jack comenzó a quejarse y hartó al diablo, quien le lanzó a Jack un carbón encendido directamente del infierno, para que se guiara en la oscuridad, y lo dejara en paz. Jack lo puso en un nabo que iba comiendo, para que no se apagara con el viento, y así permaneció vagando en las tinieblas eternamente...con la luz de su carbón como única compañía.

Como pueden ver esta inquietante leyenda habla de un nabo en cuyo interior Jack depositó la brasa de carbón a modo de farol. No dice nada de calabazas, pero esto tiene su explicación.

Los pueblos de origen celta, como mandaba la tradición heredada de generación en generación, ahuecaban nabos y ponían carbón en ellos para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus difuntos más queridos y así les daban la bienvenida, la noche del 31 de Octubre, durante el Sahmain, a la vez se protegían de los malos espíritus. Pero cuando los irlandeses llegaron a América, conocieron las calabazas y se dieron cuenta de que estas eran mucho más grandes y fáciles de ahuecar que los nabos, por lo que los adoptaron para sus celebraciones.

¿Les gustó mi calabaza? porque a mí me encantó jajajaja ¡Hasta el próximo post!

1 comentario:

Raúl dijo...

hola muchas gracias por tu post de las calabazas de halloween pero sobre todo gracias por la imagen veras yo tengo un blog de bricolage Hecho En Casa y en esta ocasion publicare como ponerle un foquito a la calabaza y quiero poner la imagen de tu calabaza para ilustrar y le pondre la direccion de la pagina que tome la imagen hasta luego por cierto si no te parece la idea ponte en contacto con migo y la retiro de la pagina gracias