jueves, agosto 06, 2009

El verdadero Silent Hill


Para los que nos gustan los videojuegos de Survival Horror, existe una saga que la mayoría recordamos con cierto cariño, la cual nos sacó muchos sustos y mantuvo noches enteras descifrando sus acertijos: Silent Hill. También hace unos añitos salió en la pantalla grande la versión cinematográfica basada en esta exitosa serie, una aceptable adaptación que nos hizo brincar del asiento a más de uno.

Tanto en los juegos como en la película el tranquilo pueblo de Silent Hill, Virginia del Oeste, es un personaje más y juega una parte importantísima en el desarrollo de la historia. Un pueblo fantasma a veces, una ciudad tranquila otras y un lugar de pesadillas cuando pasamos a su "otra dimensión". Con su perturbadora niebla, cenizas volando por doquier, su pasado sangriento, casas abandonadas y criaturas diabólicas, Silent Hill es un lugar que de plano sólo es visitado por los más valientes gamers.

Pero ¿Qué me dirían si les cuento que en el mundo real, existe un pueblo que podría ser llamado el verdadero Silent Hill? Un pueblo con un pasado no tan misterioso o sangriento pero que es precisamente la base e inspiración para el universo de este videojuego y como buena aventurera/gamer me dí a la tarea de investigar un poco sobre el lugar, su nombre es: Centralia.

¿Me acompañan?

Centralia es un municipio en el condado de Columbia, Pennsylvania, en los Estados Unidos. A pesar de que en 1981 había más de 1.000 habitantes, la población ha disminuido a 12 como resultado de un incendio que arde debajo de la ciudad desde hace más de 40 años, en una vieja mina de carbón.

Los orígenes

El pueblo fue registrado en 1866, pero ya existía desde el año de 1841. Fue cuna de activistas de la organización secreta de mineros llamada Molly Maguires, durante el período entre 1860 y 1870.Su fundador de la ciudad, Alexander Rea, fu
e una de las víctimas de esta orden clandestina, cuando fue asesinado en las afueras del municipio el 17 de Octubre de 1868. Otros asesinatos e incendios ocurrieron en aquel tiempo, dándole al lugar un aura de lugar maldito.

Los incendios


En el año de 1962, se inició lo que apar
entemente era un incendio inofensivo en un basurero de la ciudad. No se sabe quién o por qué ocurrió pero el fuego se extendió repentinamente por el subsuelo y encendió una vieja veta de carbón que de casualidad se encuentr a situada bajo la ciudad. Las llamas de la superficie fueron extinguidas por los bomberos, pero el carbón siguió ardiendo bajo las casas hasta convertirse en un monstruo incontrolable que obligó a desalojar la ciudad.


Varias veces se intentó aplacar el fuego sin resultado alguno. Siguió quemandóse entre los años 1960 y 1970 y durante este tiempo, varias personas se vieron afectadas en su salud a causa del monóxido de carbono que dejaba escapar el tremendo incendio.

En 1979 la gente se dio cuenta de la magnitud del problema cuando el propietario de una gasolinera, de casualidad, inserto una vara dentro de uno de los tanques subterraneos para verificar el nivel de combustible. Cuando la retiró estaba caliente, entonces bajó un termómetro amarrado a una cuerda y se sorprendió al descubrir que la temperatura de la gasolina en el tanque era de 78°C. Poco tiempo después de este incidente la atención pública hacia el fuego se incrementó.

En el año de 1981, Todd Domboski de 12 años, cayó dentro de un pozo que de pronto se abrió bajo sus pies. Cuando fue rescatado, se estimó que el pozo tenía decenas de metros de profundidad y el suceso atrajo la los ojos de todo el país hacia el tranquilo pueblito de Centralia. En 1984 el Congreso de los Estados Unidos asignó más de 40 millones de dólares para la reubicación de sus habitantes, quienes en su mayoría aceptaron la indemnización y se mudaron a los pueblos vecinos de Mount Carmel y Ashland. Unas cuantas familias optaron por quedarse, a pesar de las advertencias de los oficiales del estado.


En 1992 el estado de Pennsylvania expropió todos los inmuebles del municipio. Una subsecuente batalla legal en contra del gobierno fue iniciada por los residentes, sin éxito. En el 2002 el servicio postal estadounidense de plano canceló el código de área del pueblo, una movida que equivaldría a eliminarlo de los mapas.

Centralia en la actualidad


Hoy en día, Centralia es un lugar abandonado y fantasmal. El aspecto actual de Centralia es lo más parecido a una película de terror. De ahí que este lugar sirvió de inspiración para "Silent Hill". Aquí y allá, el monstruo ha levantado las calles o partido en dos las carreteras; pequeñas columnas de humo delatan los lugares por los que trata de respirar. Sólo un puñado de casas quedaron de pie. La mayoría de los edificios han sido arrasados y hoy el área parece una campiña con varias calles pavimentadas y algunas partes han sido reclamadas por nuevos brotes.

La única iglesia que quedó en el pueblo mantiene servicios semanalmente los sábados en la noche, y los cuatro cementerios están en buen estado. Irónicamente, los cementerios tienen más población, que el mismo pueblo.

Los únicos indicios de fuego, que se encuentra a 1600 metros bajo la superficie, son algunas chimeneas subterráneas que expelen humo en el sur del lugar.

La carretera estatal 61, que fue cerrada a mediados de los 90, es un lugar auténticamente espectral. Un enorme cartel nos advierte del peligro poco antes de llegar: "Incendio en mina subterránea. Adentrarse en este área puede ocasionar graves daños o la muerte. Gases peligrosos. Peligro de hundimiento". La fuerza del incendio ha rajado la carretera en dos; una gigantesca grieta que cruza de un lado a otro como si la tierra acabara de estallar.

Centralia se considera actualmente como un pueblo fantasma, aunque de vez en cuando algún grupo de despreocupados turistas se aventura en las inmediaciones de la mina y se fotografía junto a las humeantes chimeneas. Ignorando que, en cualquier momento, el monstruo puede despertar y devorarlos.

Pueden ver fotos de este lugar aquí.

¿Ustedes qué opinan? ¿Visitarían Centralia?

¡Hasta el próximo post!

2 comentarios:

Cinemática dijo...

Sólo he jugado cerca del 15 por ciento de Silent Hill 2 y no he querido continuarlo. La razón es simple, no soporto la tensión...!!! =(

Tal vez agún día lo acabe, pero no está en mis planes. Por lo mismo, me da mucha curiosidad saber que existe un lugar tan similar a la colina del miedo. Si sería capaz de visitar el poblado, peeeero no sé que haría si de repente mis peores miedos cobraran vida frente a mi.

SalU2

Ale Morando dijo...

Deberíamos organizar una expedición a Centralia :) asi si vamos varios no nos da tanto mello jajaja saludos